Historia

Taberna centenaria

Un siglo de tradición en el corazón de Madrid.

Hay lugares que no solo han visto pasar la historia, sino que la han vivido desde dentro. 


Casa Ciriaco es uno de ellos. En el número 84 de la calle Mayor, a un paso del Palacio Real y la Almudena, este templo del sabor madrileño conserva más de un siglo de recuerdos, conversaciones y aromas de otra época.

Nació a finales del siglo XIX como un sencillo almacén de vinos, atendido por los hermanos Pablo y Ciriaco Muñoz. Con el tiempo, aquel local se transformó en un restaurante castizo, conocido por su cocina honesta y su ambiente acogedor. Así nació la leyenda de Casa Ciriaco.



Un lugar que fue testigo de la historia

En 1906, desde uno de los balcones del edificio, se lanzó una bomba durante el desfile nupcial de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Los reyes salieron ilesos, pero el suceso marcó para siempre este rincón de Madrid. Desde entonces, sus paredes han visto pasar guerras, tertulias, generaciones y un sinfín de historias.

Cultura, tertulias y grandes nombres

Casa Ciriaco fue punto de encuentro de escritores, pintores, toreros y periodistas. Por aquí pasaron Julio Camba, Ignacio Zuloaga, Sebastián Miranda o Antonio Mingote, quien diseñó el logotipo que aún adorna nuestras  servilletas.

Entre cañas y platos de gallina en pepitoria se hablaba de arte, política y toros. 

Y es que quien no ha estado en Casa Ciriaco, se ha perdido una parte viva de Madrid.






La cocina como herencia

Cada plato guarda una receta transmitida de generación en generación.

Gallina en p epitora, callos, cocido madrileño... siguen preparándose con el mismo cariño y respeto por la tradición.

Durante décadas, familias como los Muñoz y los Chicharro mantuvieron el fuego encendido y la esencia intacta.

Casa Ciriaco ha sobrevivido a guerras, modas y crisis. En 2019, reabrió sus puertas con una imagen renovada, luminosa y fiel a su alma.

Hoy, más de un siglo después, sigue siendo un luegar donde el pasado y el  presente se dan la mano. Por aquí han pasado reyes, presidentes, artistas y viajeros de todo el mundo, todos con la misma sensación: que en Casa Ciriaco hay algo único, algo que solo se encuentra aquí.


En Casa Ciriaco, la historia no se cuenta. Se vive.
Financiado Union Europea
Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia